miércoles, 12 de agosto de 2009

¿Mac Lawyers?

Hoy me pasó algo realmente curioso en una reunión, cuatro abogados, todos usando Macs (me incluyo, aunque recién estoy empezando con mi Macbook Pro de 13").
Ciertamente la muestra estadística no es fiable, era una reunión preparatoria para unas clases sobre derecho y tecnología, pero la pregunta de todos modos vale ¿otros usuarios de Mac entre los visitantes?
En entradas posteriores les voy a ampliar sobre las posibilidades de Mac en el terreno legal, hay muchas cosas interesantes y una transición mucho más sencilla que hace unos años.

2 comentarios:

Raul A. Farias dijo...

Uno de esos cuatro abogados era yo, que voy con mi Mac a todos lados. No la transporto más que a mi anterior HP, pero es distinta. Y ahora que “le tomé la mano” no la cambio por nada excepto, claro está, por otra Mac.
La compré por propia iniciativa, es decir, nadie me la había aconsejado y no tenía más comentarios que el conocido “una Mac es una Mac…”, el que fui comprendiendo a medida que me familiarizaba con su uso, por cierto, más rápidamente de lo que yo esperaba. Como especialista en tecnologías aplicadas al derecho, el uso fluido de Mac era para mí una asignatura pendiente, como quien aun se debe el uso fluido de otros idiomas. Las gratas sorpresas que me tenía preparada mi Mac y que me ayudaron a sobrellevar la culpa de haber invertido una buena cantidad en su compra, comenzaron ni bien tuve la caja en mis manos: un packaging impecable, minimalista, resistente, con la justa protección de espuma y plástico rígido en su interior que prevenía el efecto de golpes sobre la máquina. Cable y fuente de alimentación, manuales, CD de sistema y de aplicaciones (completísimo), para rematar con el detalle de un delicado paño negro para limpiar la pantalla. Y, por supuesto, dos stickers con la manzanita, que todos los fans pegamos en la parte trasera de nuestro auto y que nos permite reconocemos como miembros de la comunidad Mac… además de ser tomado por adolescente por mi familia y amigos; pero bueno hay cosas que ellos no entienden. Dentro de esta caja, como les comentaba, lucía radiante como una luna llena la MacBook, toda de aluminio y envuelta en celofán, con banda de seguridad intacta que tuve el exclusivo privilegio de romper. Por separado se encontraba la batería, otra maravilla tecnológica que con un par de centímetros de espesor me permite horas de uso sin recargar.
El primer encendido fue impactante. Solo tuve que insertar un CD y la Mac rápidamente hizo el resto. No estaba acostumbrado a tanta velocidad!.
Más allá de su presentación y a poco de usarla, les puedo resumir brevemente qué cosas me gustan de Mac y cuales no:
Me gusta:
Que la batería dure cinco horas.
Que no levante temperatura
La carcasa de aluminio
La calidad de los materiales y terminación.
Que sea super silenciosa.
La velocidad de procesamiento
Que la ram sea escalable a otros 2Gb.
La pantalla led retroiluminada que permite ver la imagen en todo su esplendor en el mismo instante en que se levanta la tapa.
El sensor de luz ambiente que ayuda a economizar batería administrando inteligentemente la luz de la pantalla.
Que apenas se abre la tapa esté conectada a Internet.
Que los programas no necesiten desinstalarse como estaba acostumbrado, directamente se arrastran a la papelera y listo.
La utilidad expose que permite configurar las cuatro esquinas de la pantalla para que cuando se posa el mouse sobre ellas se realicen diversas acciones, como apagar la pantalla, activar el salvapantallas, mostrar las ventanas activas para navegarlas fácilmente etc.
La utilidad spaces que transforma la pantalla en 4 pantallas virtuales, para mejorar la navegación y orden del escritorio.
El touchpad de suave cristal sin botones que registra hasta cuatro dedos juntos permitiendo realizar diferentes operaciones en cada caso, como mover pantallas, pasar páginas, redimensionar y girar fotos.
Que salga del estado “reposo” (invernar, en Windows) en forma instantánea al abrir la tapa sea cual fuere la cantidad y el peso de documentos y aplicaciones abiertas.
Que si necesito apagarla no tarde más de 15 segundos o si necesito prenderla desde cero no tarde más de un minuto.
El diseño del suave teclado.
Que nunca se cuelga.
No me gusta:
El peso, unos gramos menos no vendrían nada mal a la hora de transportarla.
El precio, aunque probablemente lo vale.
La falta de multilector de tarjetas de memoria y de por lo menos un puerto USB más.
La falta de un dispositivo biométrico de seguridad.
Qué más les puedo decir? Podrán advertir para que lado se inclina la balanza de mi comentario. Si me piden un consejo, les digo: no lo duden, “una Mac es una Mac…”

Martín Esteban Paolantonio dijo...

Excelente aporte Raul, la verdad que para mí también era una asignatura pendiente, que siempre postergaba por la lógica curva de aprendizaje de algo nuevo y los precios locales que rara vez ayudaban. El lanzamiento de la nueva Pro, con más duración de batería aún, lector SD y una razonable promo, me hicieron decidir.
Cierto que se queda un poco corta con USBs, el peso es un poco más aceptable en la más nueva, sin llegar a ser una ultraliviana ni una netbook.